
Datos
biográficos:Luis Barrios, Ph.D., es profesor asociado de psicología y estudios étnicos en la universidad John Jay College de Justicia Criminal-Universidad de la Ciudad de Nueva York. En esta universidad, el Dr. Barrios es el director del Departamento de Estudios Puertorriqueños/Latinoamericanos. Desde 1988, el Dr. Barrios es también un columnista de El Diario La Prensa en Ciudad de Nueva York, uno de los periódicos, en el idioma español, más antiguos en los Estados Unidos. Él es el coeditor, con Louis Kontos y David C. Brotherton, del libro Gangs and Society: Alternative Perspective (2003-Columbia University) y co-autor, con David C. Brotherton, del libro of Almighty Latin King & Queen Nation: Street Politics and the Transformation of a New York City Gang (2004-Columbia University). El Dr. Barrios es también el autor de los libros, Josconiando: Dimensiones Sociales y políticas de la espiritualidad (2000-Editorial Aguiar) y Pitirreando: De la desesperanza a la esperanza (2004-Editorial Edil). Además, el Padre Luis Barrios es un sacerdote en la diócesis de la ciudad de nueva York de la Iglesia Católica Anglicana. Actualmente es sacerdote en la Iglesia de Santa María y guía espiritual de la congregación San Romero de Las Américas, ambas en la ciudad de Nueva York.
Datos académico- profesionales para que aparezcan en el programa:
Luis Barrios, Sacerdote y Profesor de
Psicología, John Joy College, Nueva York.
Mesa: Las nuevas formas de delincuencia juvenil: bandas con ideología.
Abstract:
Amor de Rey de Corazón: Transnacionalizando la resistencia desde
Nueva York a Barcelona.
Luis Barrios, Marcia Esparza y David C. Brotherton
En este escrito l@s autor@s se elabora la tesis que las pandillas, las bandas, los grupos u organizaciones no son un problema sino más bien un síntoma, o sea, un fenómeno social de resistencia en nuestra sociedad contemporánea. Estos grupos latinoamericanos, muy en particular la Asociación Ñeta y la Nación de l@s Reyes y Reinas, son evaluados dentro del contexto de la trasnacionalización y la experiencia particular de Barcelona. En el mismo se enfatiza la necesidad de poder fomentar una política del crimen en donde la restitución de la justicia sea la motivación principal, evitando de esta manera las tendencias sadistas del castigo y del revanchismo, realidades que se nutren del odio y del desprecio.